Migración en tránsito
La región muestra un patrón de estancamiento combinado con reorganización colectiva. En Tapachula, Chiapas, se concentra población migrante que, ante la falta de respuesta institucional de la Comar y el INM, busca reactivar caravanas. Aunque los flujos parecen disminuir, las causas estructurales —violencia y precariedad— persisten, empujando a rutas más peligrosas y a trayectorias marcadas por incertidumbre y retornos forzados.
Inmigración
Predomina el endurecimiento de políticas en Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. Las medidas ya no se limitan a personas indocumentadas, sino que alcanzan a refugiados y solicitantes de asilo. La suspensión de programas y las condiciones en detención reflejan una expansión del control migratorio y un entorno de mayor vulnerabilidad para quienes buscan protección.
Deportación
Se observa una intensificación y regionalización de las expulsiones. Estados Unidos mantiene deportaciones sostenidas, incluso hacia terceros países, mientras organizaciones denuncian afectaciones a poblaciones vulnerables. A la par, países como Costa Rica se suman a estas dinámicas, y el aumento de personas retornadas contrasta con esfuerzos aún limitados de reintegración en Centroamérica.